... a rodar!

Blog para Mediaciones culturales en las artes

Reflexiones y más.

¿Punto y final?

Escrito por arodar 13-01-2017 en StuartHall. Comentarios (0)

¿Cómo empezar la última entrada del blog e intentar resumir los últimos cuatro meses en apenas 600 palabras? Esta asignatura me ha servido para pensar un poco más, darle una vuelta de tuerca a lo que nos rodea, como se genera el sentido y como se genera el significado. De qué manera las personas y los grupos sociales le vamos dando al mundo un sentido. Pero esto también tiene que ver con las sociedades de las diferentes épocas, ya que cada sociedad se ha manifestado de una forma determinada.

Uno de los temas tratados en clase que más me ha llamado la atención es el cuadro de René Magritte, “Ceci n´est pas une pipe” que dio mucho que hablar en clase. Con este cuadro se creó un debate con el cual el profesor nos quería hacer ver y entender que nosotros vemos desde una posición determinada, el ojo que ve está condicionado por sus circunstancias y por la sociedad a la que pertenece. 

Cuadro de René Magritte Esto no es una pipa

Para mí un dibujo tan sencillo entrañaba algo de dificultad, ya que al principio no entendía porque algo tan obvio necesitaba de una frase que lo explicase. Tenemos que saber qué representa el dibujo, ver, mirar y comprender, a relacionar el significante y el significado y establecer una conexión. Las representaciones son cómo los distintos grupos humanos han ido viendo el mundo que le rodea de distinta manera dependiendo de la cultura, y de su contexto histórico, arquitectura, pintura, escultura, artesanía, cine…y de qué manera esas materializaciones condicionan la forma en la que nosotros mismos nos vemos. 

El proceso de una representación une ideas y hechos con los signos y todo ello articulado en lenguas perceptibles. Según Stuart Hall:

La producción de sentido depende de la práctica de interpretación, y la interpretación está sostenida por nuestro uso activo del código —codificar, es decir, poner las cosas dentro del código— y por la interpretación de la persona que está al otro lado y hace la descodificación” Stuart Hall (ed.), Representation: Cultural Representations and Signifying Practices. London, Sage Publications, 1997. Cap. 1, pp. 13-74

Esto quiere decir que adecuamos sentidos a esas representaciones que tenemos a diario en nuestras vidas, pero estos sentidos varían entre las diferentes culturas que existen y el periodo histórico en el que se encuentran, existen códigos lingüísticos en cada cultura lo que hace diferente cada lengua, debido a que ingeniamos y fijamos sentido al mundo.

La producción de sentido de la imagen de la pipa con la leyenda que tiene debajo se debe a la interpretación de cada persona. En nuestra cultura no se entiende que un dibujo de una pipa lleve debajo la leyenda “Esto no es una pipa”, ya que sabemos que es una representación de esta. Pero en otras culturas, que desconozcan el objeto definido como “pipa” pueden creer la leyenda de la imagen y no representar una pipa de esa forma. 


El cómic

Escrito por arodar 09-12-2016 en cómic. Comentarios (0)

Cómic, tebeo o historieta son algunos de los nombres que se le puede dar al arte de contar historias mediante imágenes y pocas palabras. Suele predominar una acción que es contada en una secuencia de imágenes, con algunos signos o códigos propios. Cada cómic tiene una realidad cultural, social y política diferente según al lugar al que pertenezca.

La historieta es el producto de una cultura, la expresión de una realidad de manera más pedagógica y sencilla para las clases analfabetas que sirve como refuerzo de los valores establecidos en la época. Como dice Juan Antonio Ramírez, el inicio del cómic o historieta en España puede darse con los “aleluyas”:

Los textos tenían una función recreativa y eran escritos con rimas fáciles que reforzaban, explicaban o complementaban los dibujos, que sin estos textos parecen aislados y casi incomprensibles. Las aleluyas ofrecieron un valioso fondo de lectura popular para niños y mayores, y contribuyeron decisivamente a la educación en la lectura visual de las gentes de la época, que presentaban unas elevadas tasas de analfabetismo. Juan Antonio Ramírez. "Dos versiones de la historia de D. Crispín, un estudio comparado. Consideraciones sobre el lenguaje estético de las aleluyas", en Cuadernos Hispanoamericanos, núm. 277-278, julio-agosto 1973, págs. 1-17.

En relación con el artículo “El cómic español como tema de investigación universitaria” del autor Pablo Dopico se puede resaltar una afirmación que hace el autor que “desde los difíciles años de la posguerra hasta los democráticos años ochenta del pasado siglo, el cómic español se ha convertido en un medio de expresión artística con mayúsculas”. Esto quiere decir que el cómic ha sido el reflejo de la sociedad de ésa época, que ha ofrecido un punto de vista diferente al régimen establecido. Los autores que hubo durante ese periodo de tiempo convirtieron al cómic en un arte de masas que se difundía entre todos los públicos, ya no eran considerados solo para niños, haciendo una crítica encubierta (y a veces no tanto) al franquismo. Según Dopico “Ramírez supo entrever una visión crítica solapada de la sociedad del franquismo. Estos cómics desarrollaron en sus páginas un humor violento y bastante crítico con la época que les tocó vivir, y en una segunda lectura, de inocentes tenían más bien poco”. 

Saliendo de la historia del cómic español y hablando de las corrientes generales que engloban a estas viñetas, cabe resaltar que no hay un solo estilo de cómic, sino que hay varios estilos, pero las tres grandes corrientes más conocidas son, la estadounidense con los cómics de superhéroes, la japonesa con el manga y la franco-belga con bande dessineé de la cual quiero destacar de forma personal a “Tintín”, un cómic que solía leer de pequeña. No recuerdo cuando fue la primera vez que leí un cómic de Georges Remi, más conocido como Hergé, pero si recuerdo que cuando descubrí que existían los cómics, me dedicaba más a mirar los dibujos que a leer los bocadillos, hasta que comprendí que, si no leía lo que estaba escrito, nunca entendería en qué nueva aventura se había metido Tintín.  

(Foto: Cómic Tintín extraído de: www.todocoleccion.net)

El cómic, un arte cada vez más reconocido como medio de expresión, ha supuesto nuevas formas de producción, edición y distribución. Sin embargo, relacionándolo artistísticamente, siempre se le ha situado en un nivel menor de importancia con respecto a otras disciplinas, como pueden ser la pintura o la escultura. Aunque con el paso de los años ha ido ganando importancia debido al mayor interés del público general.


Espacios arquitectónicos

Escrito por arodar 24-11-2016 en espacios. Comentarios (0)

La arquitectura no es para que se vea, pero si no se ve, es como si desapareciera. Esto no quiere decir que las personas con limitación en la vista no la puedan “ver”, ya que, sin verla, podemos percibirla con otros sentidos. Pero es verdad que la vista potencia que podamos vivir la arquitectura de una forma en la que solo con mirar cierta superficie, podamos distinguir la textura de una pared, por ejemplo.

La luz tiene una gran importancia arquitectónica, aparte de que nos permite ver la arquitectura, también la ilumina, lo que nos permite ver los juegos de luces y sombras que se proyectan en las paredes, suelos, huecos…a su vez, tiene un valor decorativo independientemente de los valores funcionales de la arquitectura. La luz y las sombras son lo que nos permite apreciar los volúmenes y las formas en la arquitectura. Determina las características estéticas de la construcción, en mi caso he contemplado el hall del edificio “La Galia”, ubicado en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Debido a mi día a día, es un espacio que recorro todas las mañanas y en los días de sol se ilumina de tal forma que se aprecia mucho mejor los materiales que forman las escaleras, es una composición de metal, cristal y agua. Aunque es un edificio concurrido, hay momentos del día que puedes disfrutarlo en silencio, apreciando el sonido del agua, los pasos de alguien subiendo por las escaleras, o pasar algo de frío debido a que las puertas de la calle siempre permanecen abiertas y hay corriente.

(Fotografía escaleras Edif. "La Galia". Autor: Irene Vigueras) 

Vutruvio establece tres características que toda arquitectura debe de tener, que son: “utilitas, venustas y firmitas”(utilidad, belleza y firmeza). Con utilidad se refiere a, para qué se construye cierta estructura. Con la belleza se refiere a apreciar estéticamente una construcción, que sea agradable a nuestros sentidos. La firmeza tiene que ver con que la construcción sea sólida, que la construcción dure con el paso de los años.

Para Vitruvio debía haber un equilibrio de estos tres elementos en la arquitectura, ninguno debería sobrepasar a los otros dos. Según Vitruvio: 

la arquitectura es una ciencia que surge de muchas otras ciencias, y adornada con muy variado aprendizaje; por la ayuda de que un juicio se forma de esos trabajos que son el resultado de otras artes. La práctica y la teoría son sus padres. La práctica es la contemplación frecuente y continuada del modo de ejecutar algún trabajo dado, o de la operación mera de las manos, para la conversión de la materia de la mejor forma y de la manera más acabada. La teoría es el resultado de ese razonamiento que demuestra y explica que el material forjado ha sido convertido para resultar como el fin propuesto.”

Para vivir un espacio arquitectónico, primero hay que contemplarlo en toda su extensión, deambular entre sus pasillos y recorrer todos los rincones que tiene para poder comprenderlo. Con respecto a los tres elementos que debe haber en la arquitectura según Vitruvio, me he fijado en las escaleras del edificio de “La Galia” ya que son algo particulares, las escaleras comienzan siendo como las “típicas” de un edificio, pero cuando llegas al primer nivel, se dividen pudiendo seguir recto en el sentido en el que estabas subiendo, llegando a la primera planta pero en el lado contrario por el que has entrado al edificio. O cuando llegas al primer nivel, girar y continuar subiendo hasta el primer piso, pero por el mismo lado del edificio por el que has entrado. Relacionándolo con los tres elementos de la arquitectura de Vitruvio son bastante funcionales, ya que puedes subir por cualquiera de las escaleras centrales e ir a un lado u otro del pasillo, sin tener que recorrer todo el primer piso para llegar al lado contrario por el que has subido. También son agradables estéticamente, ya que cuando las ilumina la luz, y con los materiales con las que están construidas hacen de esta combinación algo llamativo a la vista. Y la tercera característica de Vitruvio posiblemente la más importante, es la firmeza, recorriendo las escaleras de abajo arriba he podido comprobar que pese a tener solo una estructura de columnas de acero, es totalmente firme.

(Fotografía de las escaleras del edificio "La Galia". Autor. Irene Vigueras)

(Fotografía de la disposición de las escaleras y los diferentes caminos que puedes coger. Autor: Irene Vigueras)

Es probable que cuando plantearon la construcción de edificio, proyectaron las claraboyas del techo para aprovechar al máximo la luz natural, con la combinación de unas escaleras casi traslucidas. A la hora de construir un espacio, no solo tiene que primar los aspectos económicos, sino también crear un lugar con otra perspectiva, que pueda ser observado de forma diferente, más conectado con las personas y sus emociones.


Espacios museísticos.

Escrito por arodar 11-11-2016 en museos. Comentarios (0)

Hay quien dice que el arte está presente en el día a día, en cualquier objeto cotidiano, en la naturaleza… pero es verdad que el arte se relaciona con la mayoría de la sociedad mediante las galerías museísticas. Se puede considerar a los museos como cultura de masas y entretenimiento, han pasado de ser industrias culturales a industrias del ocio.

Podemos decir sin miedo a equivocarnos que los museos son uno de los espacios culturales más importantes y mediatizados del espacio social actual. Según las estadísticas de Museos y colecciones museográficas de España, en la década del año 2000 a 2010, los visitantes de los museos españoles han pasado de 42,45 millones en 2000 a 57,49 millones en 2010, lo que supone un incremento de visitantes del 35,4% en estos diez años. (Ministerio de Cultura. Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales en España 2010– 2011. Secretaría General Técnica de la Subdirección General de Publicaciones, Información y Documentación (Ministerio de Cultura). En http://www.mcu.es/estadisticas/MC/ EHC/2010/)

Pero, también hay que reconocer que mientras la oferta y el número de visitantes han aumentado, la proporción de ciudadanos que no los frecuenta se mantiene sobre el 70%. Según la encuesta de Hábitos y prácticas culturales en España 2010-2011 elaborada por el Ministerio de Cultura, un tercio de la población no visita nunca o casi nunca museos, un 36% visita menos de uno al año y un 31% visita como mínimo uno al año. Este dato, nos hace reflexionar sobre la posición real de los museos en nuestra sociedad, en cómo se sitúan en el ámbito de la cultura y el papel que desempeñan para los ciudadanos.

Cuando acudes a un pequeño museo local, se respira paz y tranquilidad, el vecino de turno se pasea por las galerías, un pequeño grupo de niños con sus maestros explican lo que están viendo mientras los niños juegan entre ellos sin prestarles atención, o una pareja de jubilados decide pasar una mañana diferente entre piezas arqueológicas. En contraposición tenemos a los grandes museos mundialmente conocidos como “El Prado” y el “Reina Sofía” (Madrid), “Museo del Louvre” y el “Centre Pompiou” (París), también se puede considerar a la ciudad de Roma como un museo al aire libre o los “Museos Vaticanos” (Ciudad del Vaticano) en los cuales siempre hay gente y es imposible admirar una obra con detenimiento y tranquilidad.

(Fotografía del interior de "El Coliseo". Autor foto: Irene Vigueras. 2016)

Rodríguez Ferrándiz señala que “muchos de los sectores están interrelacionados y se solapan o se apoyan sinérgicamente: el turismo implica casi siempre el comer fuera de casa y a menudo asistir a espectáculos artísticos o visitar museos, los deportes…(Ferrándiz, 2011, pág.8) En relación con esto, recuerdo cuando viajé a París e hice una visita al “Museo del Louvre” para ver una de sus obras más importantes, “La Gioconda”, era imposible acercarse a más de 3 metros de la obra en cuestión, había tal cantidad de gente que no te podías parar a admirarla y con todo el follón de la gente no te podías relajar ni un instante. Otro de mis viajes de turismo a otra gran capital fue a Madrid, en concreto al Museo del Prado para “ver” una de las obras más importantes en la actualidad y que también me ha sido imposible admirar, el tríptico de “El Jardín de las Delicias” de "El Bosco". Había codazos por ponerse en primera fila para poder escuchar el audio-guía a la vez que observabas el cuadro y poder seguir el argumento.  

Fotografía de el tríptico de "El Bosco". Autor: Irene Vigueras.2014

(Fotografía de el tríptico de "El Jardín de las Delicias" de "El Bosco". Autor foto: Irene Vigueras. 2014)

Según Rodríguez Ferrándiz “con el inicio del siglo los límites comienzan a emborronarse y las industrias culturales a ser atraídas y fagocitadas por la vecindad de otras industrias que colonizan el tiempo libre”(Ferrándiz, 2011, pág.2). Con esto quiero decir que, muchas veces por el “postureo” la gente acude a los museos para fotografiarse con las obras más famosas, sin pararse a admirar los detalles de éstas, o sin empaparse de la tranquilidad y armonía que se desprende en los pequeños museos o galerías locales. Se han desdibujado las fronteras entre culturizarse y el ocio.

Y poco se habla del precio de la cultura en países como España o Italia, en los cuales para entrar a los museos hay que pagar cuando en ciudades como Londres o New York es gratis poder culturizarse. El arte debería considerarse un patrimonio de la humanidad, no solo de unos pocos, que según la encuesta anteriormente mencionada, son los que se pueden permitir entrar a los museos más de una vez al año. Claro que mantener monumentos como el Coliseo o las ruinas de Lucentum en Alicante cuesta dinero, pero los gobiernos deberían tener un presupuesto para estas instituciones que no menguara en casos de crisis, y así toda la sociedad al completo pudiera visitar un museo o monumento, porque ¿no tiene los mismos derechos una persona sin techo a ver obras de arte que un empresario con una pequeña fortuna? ¿Es lícito visitar una ciudad como Roma y gastarte 200€ en visitar monumentos y museos?

Con todo esto podemos decir que, por un lado, algunos lamentarán que la asistencia a los museos sea como formas de ocio y se equipare a la visita a los parques temáticos, y por otro lado algunos dirán que los poderes económicos y culturales han creado para el público unas barreras que servían para clasificar y para excluir. Quizá no sea cuestión de tener que elegir entre unas posición u otra, donde todas muestran diferentes formas de malestar con respecto a todo aquello que debería ser considerado como cultura. El problema puede llegar a ser cuando se delimita el ocio en contraste con el negocio.

Como apunte, quiero añadir este vídeo sobre las mujeres en el arte.

https://www.facebook.com/PlayGroundMag/videos/1272050959501444/


La sociedad del espectáculo en las tribus urbanas.

Escrito por arodar 28-10-2016 en tribus. Comentarios (0)

Un espectáculo necesita de un público del que nutrirse y al cual distraer de su “vida real”, porque si un espectáculo no tiene espectadores, no es un espectáculo.

Puede que esta afirmación sea cierta en casi su totalidad, pero en relación con las tribus urbanas no se puede aplicar al 100%. Una tribu es la prevalencia estética como forma de identidad en la sociedad, es el lugar en el cual una persona joven puede encontrar y, encontrarse junto a otros, en la construcción de una identidad personal y colectiva. Las tribus no son sólo a una cuestión estética sino una respuesta que tienen algunos jóvenes al estado actual de las sociedades contemporáneas.

Las tribus sociales es un fenómeno relativamente nuevo en nuestra sociedad, a finales de la década de los cincuenta y debido al aumento de la burguesía capitalista, comienza a existir un tipo nuevo de sujetos, la juventud comienza a masificarse, extendiéndose gracias a los logros económicos de sus progenitores, ya no deben hacerse cargo de la supervivencia de sus familias, sino que comienzan a acumular sabiduría y educación. Como resultado del cambio, demográfico y geográfico se masifican las sociedades, cada vez más urbanizadas, y en este sentido nacen las tribus. La permanencia de los miembros en esas tribus suele ser temporal y fugaz, ya que suele comprender más concretamente durante la adolescencia, ya que los jóvenes buscan un lugar al cual pertenecer, y cuando pasan esa época de su vida, suelen dejar la tribu por un mundo de adultos.

Una tribu no solo se refiere a una determinada estética, sino también a la actitud que tienen los pertenecientes a la tribu con el resto de la sociedad. Sean cuales sean sus ideologías estéticas: punks, hippies, raperos, skins, rastas… En todas ellas está la afirmación del yo, que se hace en y con el grupo de referencia.

Según Guy Debod “Toda la vida de las sociedades en las que dominan las condiciones modernas de producción se presenta como una inmensa acumulación de espectáculos” La forma de representar la sociedad que tienen los jóvenes mediante las tribus se puede considerar una forma de espectáculo, ya que algunas de estas tribus son bastante llamativas. En relación con el primer párrafo, es verdad que la mayoría de las tribus suelen ser llamativas, y esto las puede convertir en un espectáculo, pero las hay que pasan más desapercibidas en la sociedad.

Uno de los mayores espectáculos que tienen que ver con una de las tribus urbanas anteriormente mencionadas es Woodstock, como dice Guy Debod: “El espectáculo se muestra a la vez como la sociedad misma, como una parte de la sociedad y como instrumento de unificación.” Woodstock fue un festival de música y arte que se convirtió en el icono de una generación de estadounidenses cansada de las guerras. En este espectáculo se mostró cómo era una parte de la sociedad y como instrumento de unificación en contra de la guerra. 

Fotografía festival de música Woodstock 1969.

(Fotografía de: https://quotesgram.com/quotes-about-woodstock-1969/)

Woodstock se convirtió en un espectáculo porque tenía un público al que dirigirse, cansado de la situación política de su país. Si por el contrario, la sociedad de la época hubiera sido más pasiva con respecto a la situación política, puede que este festival de música no hubiera llegado a realizarse, no se hubiera convertido en uno de los mayores espectáculos de la historia.